jueves, 13 de mayo de 2010

Entrevista a Luis Leante.

LUIS LEANTE:
“No tengo condicionamientos a la hora de ponerme a escribir.”

Atento y afable, Luis Leante nos recibe con una sonrisa de oreja a oreja en la estación de tren de Alicante. “Vayamos a un sitio tranquilo” sugiere, y nos encamina hasta uno de los bares que hay en La Fnac de la ciudad. “No es ni por asomo uno de mis lugares favoritos, pero por lo menos hay silencio.”
Licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Murcia, este escritor, ganador del Premio Alfaguara 2007 con la novela ‘Mira si yo te querré’, ha publicado ya once novelas, además de ser autor de diversos ensayos, poemarios y obras dramaturgas, entre otros. Su obra ha sido traducida a muchísimos idiomas extranjeros y todavía se espera de él una larga trayectoria en su carrera.


Usted lleva mucho tiempo en el mundo de la escritura, pero realmente se dio a conocer con la novela de ‘Mira si yo te querré’ ¿Qué obstáculo, hasta ese momento, cree que ha sido el más difícil de traspasar?
La mayor lucha fue conseguir que me leyeran, conseguir una editorial donde tuviera más lectores. En realidad, esto es una guerra más comercial que una guerra literaria y algo que entra más bien en la esfera del mercado, que es donde tropezamos casi todos los escritores.

¿Qué elementos cree que tiene la novela de ‘Mira si yo te querré’ para que fuera esa la gran acogida ante el público?
Cuando termino una novela yo siempre pienso que esa novela va a diferenciarse de las anteriores. Al terminar ‘Mira si yo te querré’ pensé que tenía una novela buena entre manos, pero no podía imaginar hasta dónde iba a llegar ¿Por qué esta rompió barreras y llegó tan lejos? Pues eso no lo sé, ni creo que lo sepa nadie.

El premio Alfaguara habrá sido un punto de inflexión en su carrera…
Ha sido un punto importante. No en lo artístico, porque las ideas que yo tenía sobre el mundo literario son las mismas antes del premio que las que tengo ahora, pero ha supuesto darme a conocer en muchos países, ya que la novela se ha traducido a cantidades de idiomas, y eso ya es otra dimensión. Antes escribía esperando que me leyeran como mucho tres mil personas y ahora sé que hay cientos de miles de ellas que me pueden leer y, aunque eso no cambia la creación en el momento de ponerme a escribir, sí lo hace en el planteamiento que hago al terminar una obra.

¿Te ha condicionado este premio a la hora de escribir otras novelas?
Fue un vértigo al principio, pero en el momento que me aíslo y dejo los focos, las cámaras y me centro en la literatura, me siento exactamente igual. No tengo condicionamientos que me digan que tengo que superar lo que he escrito anteriormente para satisfacer a los críticos. Nunca he sentido presión a la hora de escribir, y tampoco lo estoy sintiendo en esta que estoy escribiendo ahora.

¿Crees que tu última novela, La luna Roja, ha tenido tanto éxito como la de Mira si yo te querré?
Bueno, es que Mira si yo te querré es una cosa excepcional. Las críticas de La luna roja han sido buenas, es un libro que está funcionando bien y que se está traduciendo a otros idiomas, pero la novela de Mira si yo te querré, al ganar el Premio Alfaguara, tuvo muchísima más promoción.

¿Qué es lo que usted cree que tienen algunos libros para que se conviertan en best-sellers?
Es difícil de saber, si se supieran las fórmulas habrían muchos escritores que se engancharían a ellas hasta exprimirlas y agotarlas. En España, muchas veces, estos fenómenos vienen de fuera, como el de Crepúsculo o el de Harry Potter. La publicidad juega un papel muy importante, pero no siempre funciona. ¿Por qué funcionan algunos libros con esas estrategias comerciales y otros no? Eso es un misterio, que ni yo, ni ningún escritor, ni otro profesional del marketing lo sabe.

Los medios de comunicación tienen mucho que ver con ello…
Muchísimo, la publicidad que se le da a los productos del mercado en los medios de comunicación es brutal. Además, a veces la publicidad se disfraza dentro de la prensa.

¿Periodismo publicitario?
Me refiero a las críticas literarias, las noticias de cultura... Piensa que eso tiene mucho peso en la literatura. Hoy en día el libro que no se difunde es muy difícil que rompa entre la multitud. Las buenas críticas ayudan.

Hay quienes prefieren la aprobación del público que la del crítico.
Por supuesto, pero hay que pasar por la aceptación del crítico antes de que llegue al lector, es rutina. Cuando el jurado fusila el libro de forma despiadada, no llega al lector, pero cada vez hay más gente que va teniendo criterio propio y no necesita depender de la opinión del crítico.

¿Periodismo ciudadano entonces?
No todo el mundo puede ser periodista. Muchas veces, cuando voy a algún evento, pienso sobre cómo escribiría o enfocaría la noticia. Considero que una de las cosas más difíciles del periodismo es la síntesis. Es complicado saber por dónde vas a comenzar y por dónde debes recortar. Lo de no tener suficiente espacio para escribir lo que tu quieres es horrible; por eso me encantan las novelas, porque no hay límites, no te condicionan.

Pero escribir una novela tampoco tiene que ser fácil. ¿Cuándo le surge una idea para comenzar a redactar?
Digamos que durante todo el día te vienen ideas a la mente para escribir sobre ellas, sin embargo, luego a la noche vuelven a morir y, finalmente, desaparecen. Pero hay ideas que me van volviendo a la cabeza constantemente, son como pequeñas obsesiones, que suelen incluso molestar porque no puedes parar de pensar en ellas. Cuando sucede esto, te ves alimentando esa idea que engorda con pequeños detalles hasta que se convierte en inquietud y surge la necesidad de escribirla.

Sus novelas están ambientadas en espacios totalmente distintos a los que usted vive ¿Ha visitado todos los lugares sobre los que ha escrito?
Casi todos, aunque no creo que el escritor tenga que visitar todos los lugares sobre los que escribe, para eso está la imaginación, para recrear espacios y ambientes, y esa es la tarea principal del novelista.

Los personajes de sus relatos tienen siempre un eminente trato con el pasado, ¿Por qué utiliza tanto el flashbacks en sus novelas?
Todas las personas nos alimentamos a base de recuerdos. Hay acontecimientos que se marcan muy fuertes en la memoria del hombre y que resurgen en una determinada temporada de su vida. Quizás es una teoría freudiana: todo se marca por el pasado y acaba por surgir…


Laura Martínez García.

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