sábado, 14 de noviembre de 2009

Experiencia carpetera


Jamás pensé que podría llegar a ser como todas las quinceañeras locas por un personaje famoso, pero lo cierto es que, lectores, os tengo que confesar algo: he vivido mi primera experiencia carpetera. Sí, sí. Lo contaré desde el principio.
Me levanté un sábado por la mañana- yo estaba de vuelta en casita porque era el cumpleaños de mi hermano Rubén- con el reciente sueño de mi querido (queridísimo) Robert Pattinson. Soñé que paseaba conmigo por la Gran Vía de Madrid.
Como ya os he hablado de él en otras muchas entradas, no hace falta que explique quién es el Adivino. Pues este personajillo me llama después de desayunar para contarme que, efectivamente, mi amor- Robert- iba a venir a Madrid el 12 de noviembre.
Cuando lo oí me puse a correr, saltar y bailar por toda la casa (mis padres están de testigo).
Tres semanas después, llegó el gran día.


Pero no cualquiera podía ir a verlo, no. Tenías que conseguir entrada que, aunque fuera gratuita, no era fácil de conseguir. Daban 1700 entradas en Vistalegre a las 10 de la mañana del jueves 12. Las 250 primeras eran vips, es decir, que estarían a menos de un metro de Robert y del resto de actores de Crepúsculo (ojo, a mi no me gusta nada ni la peli ni el libro).
Pues como unos idiotas, cogimos la maleta que María Paz trajo llena de sacos de dormir, de bizcochos, de velas porque era su cumple, de farolillos, de juegos y cartas, de zumos, etc etc. Todo lo que necesitabamos para pasar una noche fuera durmiendo en la calle.
Yo pensaba que estábamos locos, pero cuando me encontré a 1000 personas por delante mia la noche del 11 de noviembre, me sentí menos estúpida. Allí que fuimos a la cola (que daba vuelta y media al palacio de vistalegre). Y así, me convertí en una carpetera más para conseguir unas entradas :)
Conocimos a mucha gente, dos chicas simpátiquísimas, unas frikis de Alicante- madre e hija- que se quedaron con nosotros, y unos muchachos de Barcelona también muy majos que nos acompañaron todo el día. Sí, la verdad es que se pasa mejor en la espera que una vez que estás en el evento.
El resto ya os lo imagináis. Al día siguiente no tuve voz, y hoy estoy algo mejor, pero no mucho. Lo de que lloré no os lo diré porque no me apetece quedar doblemente idiota. :)
Pero lo importante es que, por fin, aunque no como en mi sueño, lo vi. Tan guapo, con tanto estilo, carisma, y esa sonrisa que nos volvía a todas locas.
Robert Pattinson es mi futuro novio, aunque él todavía no lo sabe.



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