domingo, 30 de agosto de 2009

De magia va la cosa

Después de que mi hermano Yago casi me estropeara el final de el último libro de Harry Potter- no penséis que se lo ha leído, fue una amiga mía quien se lo contó- me dije que, antes de que cualquier parásito me expoliara, ya iba siendo hora de leerlo.

Mi madre me lo trajo de uno de sus viajes a Argentina, porque le sale el triple de barato, hace dos años. Pero es que, tras tardar un año y medio en leerme el sexto libro, decidí no volver a saber de Harry nunca más y cuando dije ‘nunca más’ me refería a una buena temporada, porque sólo una majadera se leería los seis libros de la colección- comencé a leer Harry Potter cuando iba a tercero de primaria, así que imaginaros la de tiempo que puede haber pasado desde entonces- para después quedarse sin saber cómo acaba la historia.

Hay muchos que critican estos libros catalogados de best-seller y los de la saga Harry Potter entran en ellos. Vamos a ver: está claro que lo best-seller es lo más vendido en el mercado.

Lo más vendido es lo que la gente en masa compra. Las tres cuartas partes de esa masa lo leen porque simplemente está de moda. La mitad de esas tres cuartas partes no conocen otros escritores que valen muchísimo más la pena que aquellos que escriben historias comerciales, es decir, no tienen ni puñetera idea de literatura; la mitad de esa mitad lee superficialmente para aparentar estar culturizados- eso de tanto leo, tan listo soy-. En conclusión, llegamos a que lo más vendido tiene que abarcar un entendimiento para todos los públicos, y que por lo tanto, no suele ser lo mejor. Tenemos el libro perfecto para demostrar esa teoría: Twilight- o Crepúsculo-, que para mí es la peor historia peor contada de todos los tiempos.

Harry, sin embargo, y solamente bajo mi criterio, es diferente. He oído a mucha gente hablar bastante mal de JK Rowling, diciendo que es una escritora que al principio compartía comida con las ratas, y que una vez se inventó una historia mierdera que le gustó a la gente y que a partir de ahí sacaba libros como churros para vender más, más y más.

El dinero es lo que tiene, y eso nadie lo va a desmentir y si la mujer quiere sacar más libros de su historia, bien por ella. Pero lo hace con calidad. Tiene una manera de escribir que se identifica en todos los libros, y no te vende cualquier historia. Es minuciosa, tiene cuidado con todas las descripciones, todos los detalles… A medida que vas leyendo, te das cuenta de que vives realmente un año entero en Hogwarts y que vives aventuras con tus mejores amigos los magos y que has estado al borde del abismo.

Las novelas realistas están sobrevaloradas, y con ello no quiero decir que a mí no me gusten, pero me fastidia bastante que la fantasía no tenga tanto prestigio como por ejemplo una novela de Carlos Ruiz- que os recuerdo que también algunas son best seller- o Susanna Tamaro.

Sin ir más lejos: El niño con el pijama de rayas es un libro que lo ha leído millones de personas y han quedado encantados y conmovidos con la historia. Yo lo he leído dos veces y medio y me sigue sin decir nada. Me explico. Leí el libro por la mitad una vez y luego lo dejé por aburrido. Después me lo leí otra vez para poderlo criticar y además, lo volví a leer- esta vez en inglés- para subir la nota de mis clases. ¿Qué tiene de bonito? Hasta la película es mil veces mejor.
Una buena historia fantástica no solamente tiene duendes, princesas, hechizos y, en algunos casos, anillos. Es difícil sacar una historia completamente nueva e inventada del coco sin tener que recurrir a recursos históricos o biográficos- tampoco digo que Harry Potter sea la mejor, pero no es tan mala.

Lo que pasa es que claro, si lees acerca de dragones y espadas, eres un infantiloide; si lees historias que abarcan la época de la Segunda Guerra Mundial, ya eres todo un entendedor.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo en lo que dices. Y ya puestos a comentar, diré que a mi me gusta Harry Potter y me he leido 3 libros, pero me gustán mas las pelicula, lo sé es raro. Sin duda lo que nadie puede negar es que el Potter supera a Crepusculo tanto en libro como en pelicula. Y eso de los libros comprados en masa y tal... Esto es como cuando vas al cine y tienes ganas de ver una pelicula palomitera, una pelicula que sabes que es comercial y que su argumento es mas de lo mismo pero aun asi la ves porque buscas eso entretenerte un rato, yo creo que con los libros también pasa, pero Harry Potter no lo meteria en ese saco, ya que considero que Harry Potter tiene una buena historia, que puede gustar mas o menos, pero es buena.

Habla más de peliculas o series jajajaj

Lau dijo...

claro no?, eso es lo que a ti te gusta :-) pero el de las series eres tú.. o vuelvo a hablar de mujeres desesperadas?