viernes, 13 de febrero de 2009

The Perfect Match

Cuando Mayte- mi profesora de literatura y lengua castellana ya nombrada con anterioridad en este blog- llegó con ayuda de otro profesor con esas tres cajas que El País había mandado a nuestro grupo periodístico de El País de los Estudiantes, nos levantamos como locas a ver lo que contenía en su interior. Andrea, una compañera, gritaba: "Regalos, regalos" y como inocentes, esperábamos entusiasmadas a que se abrieran del todo. Libros de arte y de cocina y una colección de películas- antiguas y modernas- era lo que contenía. Suspirábamos y sonreíamos como si fuéramos unas niñas a las que le acababan de dar una piruleta. Mientras tanto, varios chicos de informática que estaban sentados en una de las grandes mesas de la biblioteca, nos miraban con anonad preguntándose cómo nos podríamos emocionar tanto con unos libros,- claro que no era el hecho de ser libros, sino el que un viernes en horario escolar te hicieran un regalo, por nimio que sea y bueno, eso de insignificante me lo pensaba, porque los libros y los DVD's están bastante bien.

Hoy me he traído a casa uno de ellos: POP ART y he comenzado a verlo y a leerlo en clase de filosofía- lo sé, pero es que Descartes no me gusta mucho. Leyendo las características del cuadro de Allen Jones, Perfect Match, he recordado la entrada que hizo Galina en el blog que tiene en común con Apát Lajos- la blogosferia de las vanidades- sobre Keira y sus tetas y cuerpo. En el libro nos señalan una frase de la canción del musical A chorus Line explican que tetas y culos son los instrumentos necesarios para una carrera de éxito en Broadway . Allen Jones nos retrata en este lienzo de tres piezas la figura perfecta que hoy en día toda mujer anda buscando: piernas largas y esbeltas, senos grandes y caderas con unas curvas bien marcadas. El rostro de la mujer no se ve ya que no interesa: una falda corta tiene más insinuacón, menos secreto. Tan solo ha dibujado los labios porque es la parte más sensual de la mujer.

Este es el prototipo de la mujer, y esto es a lo que la mayoría nos aferramos- y digo mayoría por ser cortés, ya que, bajo mi cirterio, todas estamos influenciadas por la sociedad y, aunque conformes, quizás desearíamos ser un poquito mas 'perfectas' de lo que somos.

A las denominadas figuras perfectas parece que tan solo se ven en las películas, en famosas pasarelas, en revistas de moda, reflejadas en presentadoras de concursos-programas... y que nos hablan muchas veces de cómo ser más bellas. Que si productos que te reducen el volumen del cuerpo, que si cremas para la celulitis, que si operaciones plásticas, etc. Esto último ha sido polémica en muchos programas y entre la multitud en general. Hay quienes afirman que la cirugía plástica te estropea entera y que no es necesaria, hay quienes prefiren unos pechos menos caídos y más grandes y no temen a inyuectarse silicona. Lo cierto es que muchas veces lo he hablado con mi padre. Él dice que detesta unos pechos artificiales, y yo le reprocho que no ha visto ninguno- que no sea en la tele- y que quizás es una manera para que las mujeres nos sintamos bien con nosotras mismas.
Lo de estar a favor o en contra de pasar por el quirófano para parecer más guapas da lo mismo. Si estás en contra, no vayas y si estás a favor, adelante. Aunque aquí si voy a dar mi opinión al respecto y es que muchas chicas abusan de él. Cada minucioso detalle de su cuerpo que ellas creen que es malo, en seguida van a rectificarlo: que si operarse la nariz, añadir un poco de volumen en los labios, estirarse los pómulos, hacerse una liposucción por cualquier michelín... La cirujía plástica viene bien cuando es un problema ya serio, es decir, si por ejemplo has tenido un accidente y has quedado completamente destrozada por las quemaduras o los golpes, o algún caso parecido. Claro que no todos ellos tienen que ser casos drásticos, quizás una muchacha joven ha nacido ya con una deformidad y le apetece cambiar- y cuando hablo de mujeres también hablo de hombres.
Lo que en muchas ocasiones detesto es pensar cómo nos hemos creido ser alguien que puede definir la belleza en un término social y generalizarlo. No digo que esté mal que a algunos les gusten más delgadas o no, lo que digo es que parece que no tenemos muchas más opciones para elegir, que tan sólo podemos aferrarnos a lo que nos 'imponen' y que, tanto hombres como mujeres, aunque en este caso aludo a la parte femenina porque me siento más integrada en ella, deberían aborrecer a la masificación y ejar de seguir como burritos lo que la mayoría sigue- no hablo en términos de democracia ni de leyes ni cosas por el estilo.
Hace un par de siglos se estilaban mujeres más robustas, y, ¿para los próximos siglos qué?
¿Existe entonces el perfect match?

2 comentarios:

Þórunn dijo...

Los "regalos" me han alegrado el día :D

Creo que la gente tiene que fijarse más en el interior que en el exterior, aunque hoy en día la fachada cuenta mucho. Pero si lo que buscas es la belleza física "perfecta" pinta o comprate un cuadro como Allen Jones y, así, podrá apreciar la belleza hasta que te imponen otro canon.
Saludos

Jose Gines dijo...

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.

O bien, Beauty is in the eye of the beholder

Es lo bueno que tiene la subjetividad