viernes, 9 de enero de 2009

Dos de las 'Series'

Lost es la bomba. A mis amigos ya les tiene enganchados a la serie y llevan recordando medio año que en enero comienza la próxima temporada. Tan fuerte les ha pegado, que han visto muchos capítulos repetidos, y creo que no se cansarán de hacerlo. Yo no lo veo, aunque os puedo decir cuáles son los personajes y los líos que hay entre ellos, e incluso la historia de esa isla misteriosa de tantas veces que he tenido que oírla en el recreo, por las tardes cuando quedamos y de vuelta en el bus hacia casa. Es cierto que algún que otro capítulo he visto, pero realmente no me llama; aunque eso sí, he de admitir que tiene un guión buenísimo y un reparto de personajes bastante aceptable. En mi opinión, no para nada sobrevalorada, todas las críticas buenas es porque en realidad es realmente buena (bueno vale, creo que vi algo de la temporada 4) Además, todo está relacionado entre sí: los nombres de los personajes tienen algún significado filosófico, los famosos números [4, 8, 15, 16, 23,42] también están relacionados con las temporadas y el número de capítulos o alguna historia de estas raras…
Está claro que ahora no me voy a volver una crítica de series televisivas, y mucho menos de una que ni siquiera sigo. Pero es a partir de esto, (de la fiebre de mis amigos por las series) lo que me ha enganchado a otra, ya que ellos ven de todo y catalogaron a esta serie como la serie de Laura y me recomendaron verla: Desperate Housewives.
Una vez, una bloguera- Galina- mencionó que le atraía poco esta serie porque era la serie preferida de los Bush. Pues bien, a mi me encanta. Es una hipérbole de la vida real: esta serie trata de cinco amigas y vecinas que son completamente distintas entre ellas y tienen los típicos líos embarazosos o trapos sucios que deben esconder para poder mantener a sus familias con una buena imagen. Se envidian, se engañan, se mienten, se alían, se declaran guerras, y además, limpian, cuidan a sus hijos, trabajan, cocinan e intentan mantener vivo su matrimonio. Pero lo mejor de eso, es que en el fondo siempre encuentras un punto compasivo entre ellas, que se perdonan, se arrepienten y por supuesto, se quieren. Lo cotidiano en esta serie se convierte en divertido y misterioso y muchas veces te puedes ver reflejada en esas situaciones en las se encierran.
Sin duda, Susan Meyer es mi personaje preferido, y no porque Teri Hatcher haga una buena interpretación, ni porque sea la mejor de las cinco amigas. No. Susan Meyer es mi preferida porque me veo totalmente reflejada en ella. Se trata de una escritora divorciada que tiene una hija y que confía demasiado rápido en las personas. Intenta caer bien a todo el mundo y hace lo imposible para que alguien cambie su mala opinión de ella. Enamoradiza, cree que el amor lo es todo en la vida y que siempre llega tarde o temprano. Además es soñadora, imaginativa hasta lo insufrible y algo torpe con sus actos- digo esto por no decir que es una tontita feliz.
Desperate housewives es una serie que me gusta mucho y que me entretiene las tardes aburridas. Recomiendo verla a todo aquel que lo desee, y no pensar en absoluto que es parecido a un culebrón de la primera que echan por las tardes. Al fin y al cabo, la series americanas son, en creces, muchísimo mejores que las españolas.

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